Si haces bien las cuentas, sobre todo el coste de tu tiempo, habrás llegado a la conclusión de que es mucho mejor apuntarse o crear una CEL (Comunidad Energética Local) que tirar de ahorros y montarte unos paneles fotovoltaicos en tu propia casa y tragar con el contrato que la Comercializadora te ofrezca para la luz que necesitas cuando tu instalación solar no es suficiente. Esto ocurre por las noches o cuando tienes picos de consumo. Además tienen que comprarte el excedente y lo hacen -si es que lo hacen- a un precio muy bajo.
Eso si te quieres gastar un dinero que tardarás unos 8 años en recuperar.
En nuestro modelo de CEL mandan los socios
Todo el mundo quiere elegir libertad si le das a elegir entre libertad y seguridad pero a la hora de la verdad prefieren muchos la seguridad.
Seguridad, en este caso, es que prefieres buscar una oferta de una Comercializadora y «amenazar» con irte a otra compañía si te siguen cobrando más que a tu vecino.
Libertad, en este caso, podría ser montar tus paneles en tu casa, adelantar un dinero duramente ganado, firmar el contrato con la comercializadora que se va a aprovechar de tus placas fotovoltaicas (tu inversión y tu tiempo). Eres libre pero estás solo y sin una liquidez que hubiera venido bien para otras cosas.
¿Hay más opciones? Sí. que tengas, a la vez, Seguridad y Libertad.
Seguridad + Libertad, en este caso, es que como socio de la CEL ejerces tu voto y acudes al organo gestor de la CEL para apoyar o cambiar las tarifas que quieres pagar. No inviertes nada ni instalas nada en tu tejado. La Seguridad te la aporta la tribu. El grupo de socios negociando con la Comercializadora consigue por volumen muchas mejores condiciones que tú solito. No pierdes el tiempo. Pero… tienes que juntarte con otros para un objetivo común.
En nuestro modelo de CEL los socios deciden qué hacer con el dinero que genera la instalación fotovoltaica: amortizar el prestamo inicial, repartir más entre los socios. Es una fuente de riqueza que está en tus manos y en las del resto de socios.
Seguridad + Libertad, en este caso, es tener una gestión profesional como la nuestra, para olvidarte de tu problema de gasto energético para unos 20 años. Casi para siempre
